miércoles, 24 de abril de 2013

Si nos da por hablar.

Que ahora la duda es un plantío inerte, que permanece, sin vida pero no muere.
Cada uno de tus sueños ansía la esperanza de volver, de regresar al no ser, 
de vivir lo que nunca fue.

Y si me da por hablar te cuento que ya es hora de romper la grieta, de secar la sangre,
de seguir luchando, quizás no por un vosotros, esta vez por la verdad.

Ausencia de sí misma, carencia de un universo que configure su mirada,
la mirada que se pierde entre brumas de sonrisas vacías y de palabras sin sabor.

Y si te da por hablar me contarás que estás pensando en el punto y final,
sin aparte y sin pausa, cerrando el puño repleto de rencor, de reproches,
por la ausencia y la presencia de lo que no debe ser.

Verte así, devorado, entre pensamientos que atrapan cada milímetro de ti,
que bloquean el sol, que no muestran más que la maldita melancolía de la luna 
que convierten en noche de invierno cada segundo de la primavera.

Y si nos da por hablar te digo, que si necesitas cuerda tengo metros, si no sonríes
ya me encargo, si no hay fuerzas ya grito al mundo por ti. Sin una gota de compasión,
con la mirada al frente y el corazón latiendo.

Si nos da por hablar.