Me encaramo a sus palabras y trepo en ellas hasta el éxtasis,
no importa dónde, ni cuándo.
Bucles que me llevan a la conquista de esperanzas,
a tocar la bella expresión con los ojos
que también disfrutan de esa sonrisa de locura.
Florece la admiración
rodeada de frases penetrantes y pasionales
que me evocan el recuerdo de las manos delicadas
culpables del tierno delirio.
No importa lo lejos que esté del sentimiento,
ese dúo tira de mí,
de cada una de mis entrañas
para susurrarme "lee y evoca".
Y no puedo refrenarlo,
me dejo llevar a sus castillos,
arriba y abajo, continúo la estela
sigo la pureza de las sílabas,
disfruto de ambas
conociendo lo que a simple vista
ni siquiera se puede intuir.
Intrusa del cuento sin fin,
con las manos repletas de aprecio
y la voz plagada de palabras
que gritar por ellas.
Pido porque la vida siga entregándoles
motivos que trasladar tan bonitas palabras,
palabras colmadas de deleite.
PERDER LA NOCIÓN,
DISFRUTAR DE SU CREACIÓN.
Gracias M, Gacias I.

